El pesto de Limache

Limache es una pequeña ciudad chilena muy especial. Atraída por la escuela Waldorf-Steiner (más información aquí), mucha gente vino a establecerse allí a vivir un estilo de vida diferente, más respetuoso de la naturaleza y de los hombres. Esta es la filosofía que convenció al tío de José de empezar un proyecto agrícola y vitícola siguiendo las técnicas de la biodinámica (más información sobre biodinámica aquí). Cuando llegué el año pasado, trabajé un par de horas a la semana en el Amor Porteño, esta cafetería donde todos los productos son sabrosos, más saludables y por la mayoridad locales, orgánicos y veganos. Es allí donde empecé a disfrutar cocinar.

De las recetas que aprendí allí hay el pesto: fresco, orgánico, de un color color encantando la mirada y haciendo la boca agua. No tenía idea que era así de simple:

  1. Quitar las hojas de su ramo de albahaca, lavarlas y colocarlas en el recipiente dónde van a mezclar la salsa (en invierno cambiar albahaca por cilantro);
  2. Pelar 2 dientes de ajo y añadirlas en el recipiente
  3. Agregar 4 cucharadas de aceite de oliva (más si les apetece)
  4. Exprimir medio limón (sin compromiso – pero da un toque refrescante)
  5. Añadir sal y pimienta al gusto
  6. Mezclar todo con la batidora

La cereza del pesto: la albahaca es un excelente antioxidante y una buena fuente de vitamina K. Los convencí?

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